ARLE Construcciones: el presupuesto de una bodega en un día
Una constructora de Torreón dejó Excel, armó su base de precios unitarios en Blueprint y pasó de siete días a uno para presupuestar una bodega industrial.

En una constructora, el presupuesto compite con la obra. Si el residente es también quien presupuesta, cada hora frente a la hoja de cálculo es una hora lejos del sitio, y cada precio copiado de un archivo viejo es una apuesta a que el proveedor sigue cobrando lo mismo.
ARLE Construcciones vivía ese equilibrio. Hoy presupuesta una bodega en un día y ya no tiene que dejar la obra para hacerlo. Esta es su historia, contada con sus propias respuestas.
Quiénes son ARLE Construcciones
ARLE Construcciones es una constructora de Torreón, Coahuila, que presupuesta y construye proyectos residenciales, industriales y comerciales. Nació en 2017 y trabaja con un equipo multidisciplinario que participa en todas las etapas de cada obra: vivienda, naves y bodegas industriales, y remodelaciones.
Tres personas se encargan de los presupuestos, pero alrededor de ellas colaboran más de quince en distintas áreas. El presupuesto no es un documento de oficina: de él dependen compras, subcontratos y la obra misma.
Antes: precios copiados que dejaban de ser vigentes
Como muchas constructoras, ARLE presupuestaba en Excel. Lo más tardado era buscar en presupuestos anteriores, copiar los conceptos con sus precios y pegarlos en el nuevo.
Con el tiempo aparecieron dos problemas. El primero, que el análisis de precios unitarios se iba perdiendo: el número viajaba de archivo en archivo, pero no siempre su desglose. El segundo, más caro, que los precios dejaban de ser vigentes porque los proveedores o los subcontratistas ya no eran los mismos.
Lo más tardado era tener que buscar en presupuestos anteriores para copiar y pegar conceptos y sus precios.
Un error de precio cuesta en los dos sentidos
Un precio viejo no solo le cuesta a la constructora. Cuando un proveedor subía y el presupuesto no lo reflejaba, ARLE absorbía la diferencia. Cuando pasaba lo contrario y un insumo salía más barato, el cliente se quedaba sin un ahorro que pudo haber aprovechado.
Las dos cosas vienen del mismo lugar: un precio unitario que no se puede revisar porque ya nadie sabe qué insumos trae adentro ni a qué precio se cotizaron.
Precios unitarios con su análisis a la vista
Se enteraron de Slabsz por redes sociales y lo probaron porque vieron que el mismo trabajo podía hacerse mucho más rápido y con más precisión. Hoy lo que más usan son los precios unitarios.
En Slabsz cada concepto se arma con sus insumos de materiales, mano de obra y herramienta, y el precio unitario sale de ellos:
Precio unitario = costo directo × (1 + % indirectos) × (1 + % financiamiento) × (1 + % utilidad)
Los porcentajes se encadenan con el método del RLOPSRM, el reglamento de obra pública: cada uno se calcula sobre la suma de los anteriores.
Si un insumo cambia de precio, el concepto, el importe y el total se recalculan solos. Ya no hay que perseguir el número en tres archivos.
Haz este análisis en la calculadora
Su propia base de datos en Blueprint
ARLE se dedicó a alimentar su base de datos en Blueprint. Cada vez que capturan o editan un costo dentro de un presupuesto, el análisis queda guardado ahí, y el siguiente presupuesto empieza con sus propios conceptos, no desde una hoja en blanco.
Cuando cambian un precio dentro de un presupuesto en borrador, el cambio se guarda en Blueprint y pasa también a sus otros presupuestos en borrador o rechazados. Los que ya enviaron o aprobaron conservan su precio. Blueprint viene en el plan Pro.
Atlas para lo que todavía no tienen
Para los conceptos que aún no existen en su Blueprint, ARLE usa Atlas, el catálogo de conceptos de Slabsz. Encuentran el concepto con su estructura de insumos y rendimientos, lo traen al presupuesto y le ponen sus propios precios, sin empezar desde cero. Atlas también viene en el plan Pro.
La obra: una bodega industrial en Torreón
El proyecto que eligieron para contar su caso es una bodega industrial en Torreón: unos 117 m² de construcción sobre un terreno de 702 m². La obra ya está concluida.

Ahí Slabsz les ayudó sobre todo a llevar un mejor control de los gastos del proyecto: con cada precio unitario desglosado, cada peso del presupuesto tiene claro de qué insumo sale.
El cliente acepta más rápido
Los dos proyectos que ARLE ha armado en Slabsz se aceptaron mucho más rápido que los que hacían en Excel. Parte de la diferencia es cómo llega el presupuesto: en vez de un archivo adjunto, le mandan al cliente un enlace donde consulta toda la información al momento.
- Cliente · Juan OrtegaClienteExpira 30 octCon contraseña
- Inv. NAFINInversionistaSin expiración
- Cotización aceroProveedorExpira 15 octAceros del Norte
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Volver a la obra
El cambio que más resienten no está en el presupuesto, sino fuera de él. Antes tenían que despegarse de la obra un rato para poder presupuestar. Ahora ese trabajo les toma una fracción del tiempo y pueden hacerlo sin descuidar el sitio.
Slabsz hizo que nuestro trabajo fuera mucho más eficiente y certero.
Al principio, nos contaron, lo único que costó fue lo normal: migrar la información que ya tenían y acostumbrarse a la plataforma nueva.
Lo que sigue
Le preguntamos a ARLE qué le pedirían a Slabsz. Igual que otros equipos que construyen lo que presupuestan, nos pidieron llevar también la gestión de la obra a la misma plataforma. Lo tomamos como tarea.
Si tu constructora también presupuesta en Excel, puedes empezar como ellos: importa tu último presupuesto o crea tu cuenta y arma el siguiente en Slabsz.













